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1 Samuel 9 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
27 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Había un hombre de Benjamín que se llamaba Cis, hijo de Abiel, hijo de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, hijo de un benjamita, un hombre poderoso e • influyente.
2Y tenía un hijo que se llamaba Saúl, favorecido y hermoso. No había otro más hermoso que él entre • los hijos de Israel; de los hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo.
3Y las asnas de Cis, padre de Saúl, se habían perdido, por lo cual dijo Cis a su hijo Saúl: Toma ahora contigo uno de los criados, levántate, y • ve en busca de las asnas.
4Y Saúl • pasó por la región montañosa de Efraín y recorrió la tierra de Salisa, pero no las • hallaron. Luego pasaron por la tierra de Saalim, mas no estaban allí • . Después atravesaron la tierra de los benjamitas, pero no las • encontraron.
5Cuando • llegaron a la tierra de Zuf, Saúl dijo al criado que estaba • con él: Ven, regresemos, no sea que mi padre deje de preocuparse por las asnas y se angustie por nosotros.
6Y él le respondió: He aquí que hay • un hombre de Dios en esta ciudad, el cual es tenido en alta estima; todo lo que él dice se cumple sin falta. Vayamos ahora, quizá pueda orientarnos acerca • de • la jornada que hemos emprendido.
7Entonces Saúl dijo a su criado: Pero he aquí, si • vamos, ¿qué le • llevaremos al hombre? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado y no hay presente para llevar al hombre de Dios. ¿Qué tenemos?
8Y el criado volvió a responder a Saúl, y dijo: He aquí, tengo en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; se lo • daré al hombre de Dios, y él nos indicará nuestro camino.
9(Antiguamente en Israel, cuando uno iba a consultar a Dios, decía: Venid, vamos al vidente; porque al que hoy se le • llama profeta, antes se • le • llamaba • vidente.)
10Entonces Saúl dijo a su criado: Bien dicho; anda, vamos. Y fueron a la ciudad donde estaba • el hombre de Dios.
11Según • subían por la cuesta de la ciudad, se encontraron con unas muchachas que • salían a sacar agua y les dijeron: ¿Está aquí el vidente?
12Y ellas les respondieron, y dijeron: Sí, he aquí está • delante de ti. Apresúrate ahora, pues hoy ha venido a la ciudad porque el pueblo tiene hoy un sacrificio en el lugar alto.
13Cuando entréis en • la ciudad lo encontraréis antes que suba al lugar alto a comer, pues el pueblo no comerá hasta que él llegue, porque él tiene que bendecir el sacrificio; después comerán los convidados. Subid ahora, que lo encontraréis enseguida.
14Ellos, pues, subieron a la ciudad. Cuando • entraban a la ciudad, he aquí que Samuel salía hacia ellos para subir al lugar alto.
15Ahora bien, un día antes de la llegada de Saúl, el SEÑOR había revelado esto a Samuel diciendo:
16Mañana como a esta hora te enviaré un hombre de la tierra de Benjamín, lo ungirás para que sea • príncipe sobre mi pueblo Israel, y él librará a mi pueblo de la mano de los filisteos. Porque yo he visto la • aflicción • de • mi pueblo, pues su clamor ha llegado hasta mí.
17Cuando Samuel vio a Saúl, el SEÑOR le dijo: He aquí el hombre de quien te hablé. Este gobernará a mi pueblo.
18Entonces Saúl se acercó a Samuel en medio de la puerta y le • dijo: Te ruego que me enseñes dónde está • la casa del vidente.
19Respondió Samuel a Saúl y dijo: Yo soy • el vidente. Sube delante de mí al lugar alto, pues hoy comerás conmigo, y por la mañana te dejaré ir y te declararé todo lo que está • en tu corazón.
20En cuanto a tus asnas que se perdieron hace • tres días, no te preocupes por ellas pues han sido halladas. Y ¿para quién es • todo lo deseable en • Israel? ¿No es • para ti y para toda la casa de tu padre?
21Saúl respondió, y dijo: ¿No soy • yo benjamita, de la más • pequeña de las tribus de Israel, y no • es • mi familia la menos importante de todas las familias de la tribu de Benjamín? ¿Por qué, pues, me hablas de esta manera?
22Entonces Samuel tomó a Saúl y a su criado, los llevó a la sala y les dio un lugar a la cabecera de los invitados que eran • unos treinta hombres.
23Y dijo Samuel al cocinero: Trae la porción que te di, de • la cual te dije: "Ponla aparte. "
24Entonces el cocinero alzó el pernil con lo que • estaba • en él y lo • colocó delante de Saúl. Y Samuel • dijo: He aquí lo que • estaba reservado. Pon lo delante de ti y • come, porque ha sido guardado para ti hasta • el momento señalado, ya que dije: He invitado al pueblo. Y Saúl comió con Samuel aquel día.
25Descendieron del lugar alto a • la ciudad, y Samuel • habló con Saúl en el terrado.
26Se levantaron temprano, y al romper el alba Samuel llamó a Saúl en • el terrado, diciendo: Levántate, para que yo te despida. Saúl se levantó, y ambos, Saúl y Samuel, salieron a la calle.
27Mientras • descendían a las afueras de la ciudad, Samuel dijo a Saúl: Di al criado que pase delante de nosotros y siga, pero tú quédate para • que • yo te declare la palabra de Dios.

