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2 Samuel 22 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
51 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Habló David las palabras de este cántico al SEÑOR el día que el SEÑOR lo libró de la mano de todos sus enemigos y de la mano de Saúl.
2Y dijo: El SEÑOR es • mi roca, mi baluarte y mi libertador;
3mi • Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable y mi refugio; salvador mío, tú me salvas de la violencia.
4Invoco al SEÑOR, que • es • digno • de • ser alabado, y soy salvo de mis enemigos.
5Las ondas de la muerte me cercaron, los torrentes de iniquidad me atemorizaron;
6los lazos del Seol me rodearon, las redes de la muerte surgieron ante mí.
7En mi angustia invoqué al SEÑOR, sí, clamé a mi Dios; desde su templo oyó mi voz, y mi clamor llegó • a sus oídos.
8Entonces la tierra se estremeció y tembló, los cimientos de los cielos temblaron y fueron sacudidos, porque El se indignó.
9Humo subió de su nariz, y el fuego de su boca consumía; carbones fueron por él encendidos.
10Inclinó también los cielos, y descendió con densas tinieblas debajo de sus pies.
11Cabalgó sobre un querubín, y voló; y apareció sobre las alas del viento.
12De tinieblas hizo pabellones a su alrededor, abundantes aguas, densos nubarrones.
13Del fulgor de su presencia ascuas de fuego se encendieron.
14Tronó el SEÑOR desde los cielos, y el Altísimo dio su voz.
15Y envió saetas, y los dispersó, relámpagos, y los confundió.
16Entonces los abismos del mar aparecieron, los cimientos del mundo quedaron al descubierto, por la reprensión del SEÑOR, por el soplo del aliento de su nariz.
17Extendió la • mano • desde lo alto y • me tomó; me sacó de las muchas aguas.
18Me libró de mi poderoso enemigo, de los que me aborrecían, pues eran • más fuertes que yo.
19Se enfrentaron a mí el día de mi infortunio, mas el SEÑOR fue mi sostén.
20También me sacó a un lugar espacioso; me rescató, porque se complació en mí.
21El SEÑOR me ha premiado conforme a mi justicia; conforme a la pureza de mis manos me ha recompensado.
22Porque he guardado los caminos del SEÑOR, y no me he apartado impíamente de mi Dios.
23Pues todas sus ordenanzas estaban • delante de mí, y en • cuanto • a • sus estatutos, no me aparté de ellos.
24También fui íntegro para con El, y me guardé de mi iniquidad.
25Por tanto el SEÑOR me ha recompensado conforme a mi justicia, conforme a mi pureza delante de sus ojos.
26Con el benigno te • muestras benigno, con el hombre íntegro te • muestras íntegro;
27con el puro eres puro, y con el perverso eres sagaz.
28Salvas al pueblo afligido, pero tus ojos están • sobre los altivos a quienes tú humillas.
29Porque tú eres • mi lámpara, oh SEÑOR; el SEÑOR alumbra mis tinieblas.
30Pues contigo aplastaré ejércitos, con mi Dios escalaré murallas.
31En • cuanto • a • Dios, su camino es perfecto; acrisolada es la palabra del SEÑOR; El es • escudo a todos los que a El se acogen.
32Pues ¿quién es • Dios, fuera del SEÑOR?¿Y quién es • roca, sino sólo nuestro Dios?
33Dios es • mi fortaleza poderosa, y el que pone al íntegro en su camino.
34El hace mis pies como de ciervas, y me afirma en mis alturas.
35El adiestra mis manos para la batalla, y mis brazos para tensar el arco de bronce.
36Tú me has dado también el escudo de tu salvación, y tu ayuda me engrandece.
37Ensanchas mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado.
38Perseguí a mis enemigos y los destruí, y no me volví hasta acabarlos.
39Los he consumido y los he destrozado, y no pudieron levantarse; cayeron debajo de mis pies.
40Pues tú me has ceñido con fuerza para la batalla; has subyugado debajo de mí a los que contra mí se levantaron.
41También has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, y destruí a los que me odiaban.
42Clamaron, mas no hubo quién los salvara; aun • al SEÑOR clamaron •, mas no les respondió.
43Entonces los pulvericé, como polvo de la tierra, como lodo de las calles los trituré y • los pisé.
44Tú me has librado también de las contiendas de mi pueblo; me has guardado para ser • cabeza de naciones; pueblo que • yo no conocía me sirve.
45Los extranjeros me fingen obediencia, al oír me, me obedecen.
46Los extranjeros desfallecen, y salen temblando de sus fortalezas.
47El SEÑOR vive, bendita sea mi roca, y ensalzado sea Dios, roca de mi salvación,
48el Dios que por mí hace venganza, y hace caer pueblos debajo de mí;
49el que me libra de mis enemigos. Tú me exaltas sobre los que se levantan contra mí; me rescatas del hombre violento.
50Por tanto, te alabaré, oh SEÑOR, entre las naciones, y cantaré alabanzas • a tu nombre.
51El • es • torre de salvación a • su rey, y muestra misericordia a su ungido, a David y a su descendencia para siempre.

