Novo Testamentoáudio
Colossenses 4 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
18 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Amos, tratad con justicia y equidad a vuestros siervos, sabiendo que vosotros también tenéis un Señor en el cielo.
2Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;
3orando al mismo tiempo también por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también he sido encarcelado,
4para manifestarlo como debo • hacerlo.
5Andad sabiamente para con los de afuera, aprovechando bien el tiempo.
6Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada persona.
7En cuanto a todos mis asuntos, os informará Tíquico, nuestro amado hermano, fiel ministro y consiervo en el Señor.
8Porque precisamente para esto os lo he enviado, para que sepáis de nuestras circunstancias y que conforte vuestros corazones;
9y con él a Onésimo, fiel y amado hermano, que es uno de vosotros. Ellos os informarán acerca de todo lo que aquí pasa.
10Aristarco, mi compañero de prisión, os envía saludos; también Marcos, el primo de Bernabé ( acerca del cual recibisteis instrucciones; si va a vosotros, recibidle bien);
11y también Jesús, llamado Justo; estos son los únicos colaboradores conmigo en el reino de Dios que son de la circuncisión, y ellos han resultado ser un estímulo para mí.
12Epafras, que es uno de vosotros, siervo de Jesucristo, os envía saludos, siempre esforzándose intensamente a favor vuestro en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completamente seguros en toda la voluntad de Dios.
13Porque le soy testigo de que tiene profundo interés por vosotros y por los que están en Laodicea y • en Hierápolis.
14Lucas, el médico amado, os envía saludos, y también Demas.
15Saludad a los hermanos que están en Laodicea, también a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.
16• Cuando esta carta se haya leído entre vosotros, hacedla leer • también en la iglesia de los laodicenses; y vosotros, por vuestra parte •, leed la carta que viene de Laodicea.
17Y decid a Arquipo: Cuida el ministerio que has recibido del Señor, para que lo cumplas.
18Yo, Pablo, escribo este saludo con mi propia mano. Acordaos de mis cadenas. La gracia sea con vosotros.

