Antigo Testamentoáudio
Gênesis 13 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
18 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Subió, pues, Abram de Egipto al Neguev, él y su mujer con todo lo que poseía; y con él, Lot.
2Y Abram era • muy rico en ganado, en plata y en oro.
3Y anduvo en sus jornadas desde el Neguev hasta Betel, al lugar donde su tienda había estado al principio, entre Betel y Hai,
4al lugar del altar que antes había hecho allí; y allí Abram invocó el nombre del SEÑOR.
5Y también Lot, que • andaba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas.
6Y la tierra no podía sostenerlos para que habitaran juntos, porque sus posesiones eran tantas que ya no podían habitar juntos.
7Hubo, pues, contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot. Y el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en aquella tierra.
8Y Abram dijo a Lot: Te ruego que no haya contienda entre nosotros, ni entre mis pastores y tus pastores, porque somos hermanos.
9¿No está • toda la tierra delante de ti? Te ruego que te separes de mí: si vas • a • la izquierda, yo iré a la derecha; y si a la derecha, yo iré a la izquierda.
10Y alzó Lot los ojos y vio todo el valle del Jordán, el cual estaba bien regado por todas partes ( esto fue • antes de que el SEÑOR destruyera a Sodoma y Gomorra) como el huerto del SEÑOR, como la tierra de Egipto rumbo a Zoar.
11Y escogió Lot para sí todo el valle del Jordán; y viajó Lot hacia el • oriente. Así se separaron el uno del otro.
12Abram se estableció en la tierra de Canaán, en tanto que Lot se estableció en las ciudades del valle, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.
13Y los hombres de Sodoma eran • malos y pecadores contra el SEÑOR en gran manera.
14Y el SEÑOR dijo a Abram después que Lot se había separado de él: Alza ahora los ojos y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, el sur, el oriente y el occidente,
15pues toda la tierra que ves te • la daré a ti y a tu descendencia para siempre.
16Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; de manera que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia podrá contarse.
17Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho de ella, porque a ti te la daré.
18Entonces Abram mudó su tienda, y vino y habitó en el encinar de Mamre, que está • en Hebrón, y edificó allí un altar al SEÑOR.

