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Gênesis 21 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
34 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Entonces el SEÑOR visitó a Sara como había dicho, e hizo el SEÑOR por Sara como había prometido.
2Y Sara concibió y dio a luz un hijo a • Abraham en su vejez, en el tiempo senalado que Dios le había dicho.
3Y Abraham le puso el nombre de Isaac al • hijo que • le nació, que le dio a luz Sara.
4Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac a • los ocho días, como Dios le había mandado.
5Abraham tenía • cien anos cuando le nació su hijo Isaac.
6Y dijo Sara: Dios me ha hecho reír; cualquiera que lo • oiga se reirá conmigo.
7Y anadió: ¿Quién le hubiera dicho a Abraham que • Sara amamantaría hijos? Pues bien, le • he dado a luz un hijo en su vejez.
8Y el nino creció y fue destetado, y Abraham hizo un gran banquete el día que • Isaac fue destetado.
9Y Sara vio al hijo que • Agar la egipcia le había dado a luz a Abraham burlándose de • su • hijo • Isaac •,
10y dijo a Abraham: Echa fuera a • esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de ser heredero juntamente • con mi hijo Isaac.
11Y el asunto angustió a Abraham en gran manera por tratarse de su hijo.
12Mas Dios dijo a Abraham: No te angusties por el muchacho ni por tu sierva; presta atención a • todo lo que Sara te diga, porque por Isaac será llamada tu descendencia.
13Y también del hijo de la sierva haré una nación, por ser • tu descendiente.
14Se levantó, pues, Abraham muy • de manana, tomó pan y un odre de agua y los • dio a Agar poniéndo selos sobre el hombro, y le • dio • el muchacho y la despidió. Y ella se fue y anduvo errante por el desierto de Beerseba.
15Y el agua en el odre se acabó, y ella dejó al muchacho debajo de uno de los arbustos,
16y ella fue y se sentó enfrente, como a un tiro de arco de • distancia, porque dijo: Que • no vea yo morir al nino. Y se sentó enfrente y alzó su voz y lloró.
17Y oyó Dios la voz del muchacho que • lloraba •; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está.
18Levántate, alza al muchacho y sostenlo con tu mano; porque yo haré de él una gran nación.
19Entonces Dios abrió los ojos de ella, y vio un pozo de agua; y fue y llenó el odre de agua y dio de beber al muchacho.
20Y Dios estaba con el muchacho, que • creció y habitó en el desierto y se hizo arquero.
21Y habitó en el desierto de Parán, y su madre tomó para él una mujer de la tierra de Egipto.
22Aconteció por aquel tiempo que • Abimelec, con Ficol, jefe de su ejército, habló a Abraham, diciendo: Dios está • contigo en todo lo que haces;
23ahora pues, júrame aquí por Dios que no • obrarás falsamente conmigo, ni con mi descendencia, ni con mi posteridad, sino • que • conforme a la bondad que te he mostrado, así • me • mostrarás a mí y a la tierra en la cual has residido.
24Y Abraham dijo: Yo lo juro.
25Pero Abraham se quejó a Abimelec a causa de un pozo de agua del cual los siervos de Abimelec se • habían apoderado.
26Y Abimelec dijo: No sé quién haya hecho esto, ni tú me lo • habías hecho saber, ni yo lo • había oído hasta hoy.
27Y Abraham tomó ovejas y vacas y se los dio a Abimelec. Y los dos hicieron un pacto.
28Entonces Abraham puso aparte siete corderas del rebano.
29Y Abimelec dijo a Abraham: ¿Qué significan • estas siete corderas que has puesto aparte?
30Y él respondió: Tomarás estas • siete corderas de mi mano para que esto • me sirva de testimonio de que yo cavé este pozo.
31Por lo cual llamó aquel lugar Beerseba, porque allí juraron los dos.
32Hicieron, pues, un pacto en Beerseba; y se levantó Abimelec con Ficol, jefe de su ejército, y regresaron a la tierra de los • filisteos.
33Y Abraham • plantó un tamarisco en Beerseba, y allí invocó el nombre del SEÑOR, el Dios eterno.
34Y peregrinó Abraham en la tierra de los • filisteos por • muchos días.

