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Isaías 22 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
25 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Profecía sobre el valle de la visión. ¿Qué te • pasa • ahora, que has subido toda tú a los terrados?
2Tú •, llena de • bulla, ciudad alborotada, ciudad divertida; tus muertos no fueron muertos a espada, tampoco murieron en batalla.
3Todos tus gobernantes han huido juntos, sin arco han sido capturados; todos los • tuyos que hallaron fueron capturados a una, aunque habían huido lejos.
4Por tanto digo: Apartad de mí la • mirada •, dejadme • llorar amargamente; no tratéis de consolarme por la destrucción de la hija de mi pueblo.
5Pues hay • un día de pánico, servidumbre y confusión de • parte • del Señor, Dios de los ejércitos, en el valle de la visión, un • derribar de murallas y un • clamor al monte.
6Elam tomó la aljaba con carros, infantería, y • jinetes, y Kir desnudó el escudo.
7Tus mejores valles estaban llenos de carros, y los jinetes tomaron posiciones a • la puerta.
8Entonces cayó la defensa de Judá. Confiasteis aquel día en las armas de la casa del bosque,
9y visteis que eran muchas las brechas en • la • muralla • de la ciudad de David, y recogisteis las aguas del estanque inferior.
10Entonces contasteis las casas de Jerusalén, y derribasteis casas para fortificar la muralla.
11Hicisteis un depósito entre las dos • murallas para las aguas del estanque viejo. Pero no confiasteis en el que • lo hizo, ni considerasteis al • que • hace mucho tiempo lo planeó.
12Por • eso • aquel día, elSeñor, Dios de los ejércitos, os • llamó a llanto y a lamento, a rapar la cabeza y a vestir de cilicio.
13Sin • embargo • hay • gozo y alegría, matanza de bueyes y degüello de ovejas; comiendo carne y bebiendo vino, dicen • : Comamos y bebamos, que mañana moriremos.
14Pero el Señor de los ejércitos me • reveló al oído: Ciertamente esta iniquidad no • os será perdonada hasta que muráis —dice el Señor, Dios de los ejércitos.
15Así dice el Señor, Dios de los ejércitos: Anda, ve a ese mayordomo, a Sebna, que está encargado de la casa real •, y • dile • :
16"¿Qué es • tuyo aquí, y a • quién tienes aquí, que te has labrado aquí un sepulcro, como • el que labra en alto un sepulcro, como • el que esculpe una morada para sí en la peña?
17"He aquí, oh hombre, el Señor te arrojará con violencia; te asirá firmemente,
18te enrollará bien como una pelota, y • te lanzará a una tierra muy espaciosa. Allí morirás y allí quedarán tus magníficos carros •, oh • tú •, vergüenza de la casa de tu Señor. "
19Te depondré de tu cargo, y te derribaré de tu puesto.
20Y sucederá en aquel día, que llamaré a mi siervo Eliaquim, hijo de Hilcías,
21lo vestiré con • tu túnica, con • tu cinturón lo ceñiré, tu autoridad pondré en su mano, y llegará a ser un • padre para los habitantes de Jerusalén y para la casa de Judá.
22Entonces pondré la llave de la casa de David sobre su hombro; cuando • él abra, nadie cerrará, cuando • él cierre, nadie abrirá.
23Lo clavaré como • clavija en lugar seguro, y será un trono de gloria para la casa de su padre.
24Y colgarán de él toda la gloria de la casa de su padre, descendencia y prole, todas las vasijas menores, desde los tazones hasta los cántaros.
25En aquel día —declara el Señor de los ejércitos —la clavija clavada en un lugar firme se aflojará, se quebrará y caerá, y la carga colgada de ella será destruida, porque el Señor ha hablado.

