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Isaías 47 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
15 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos, porque nunca más serás llamada tierna y delicada.
2Toma las piedras de molino y muele la harina; quítate el velo, despójate de la falda, descubre tus • piernas, pasa los ríos.
3Será descubierta tu desnudez, también será expuesta tu vergüenza; tomaré venganza y no perdonaré a hombre alguno •.
4Nuestro Redentor, el Señor de los ejércitos es • su nombre, el Santo de Israel.
5Siéntate en silencio y entra en las tinieblas, hija de los caldeos, porque nunca más te llamarán soberana de reinos.
6Estaba enojado contra mi pueblo, profané mi heredad y en tu mano los entregué; no les mostraste compasión, sobre el anciano hiciste muy pesado tu yugo,
7y dijiste: "Seré soberana para siempre. " No consideraste esto en tu corazón, ni te acordaste de su resultado.
8Ahora pues, oye esto, voluptuosa, tú • que moras confiadamente, que dices en tu corazón: "Yo, y nadie más. No me quedaré viuda, ni sabré de pérdida de hijos. "
9Pero estas dos cosas • vendrán de repente sobre ti en un mismo • día: pérdida de hijos y viudez. Vendrán sobre ti en toda • su plenitud a pesar de tus muchas hechicerías, a pesar del gran poder de • tus encantamientos.
10Te sentiste segura en tu maldad y • dijiste: "Nadie me ve. "Tu sabiduría y tu conocimiento te han enganado, y dijiste en tu corazón: "Yo, y nadie más. "
11Pero un mal vendrá sobre ti que • no sabrás conjurar; caerá sobre ti un desastre que • no podrás remediar; vendrá de repente sobre ti una destrucción que • no conoces.
12Permanece ahora en tus encantamientos y en tus muchas hechicerías en las cuales te has ocupado desde tu juventud; tal vez podrás sacar provecho, tal vez causarás temor.
13Estás fatigada por los • muchos consejos; que se levanten ahora los que contemplan loscielos, los que profetizan por medio de las estrellas, los que pronostican cada luna nueva, y te salven de lo que vendrá sobre ti.
14He aquí, ellos se han vuelto como rastrojo, el fuego los quema; no librarán sus vidas del poder de la llama. No habrá brasas para calentarse, ni • lumbre ante la cual sentarse.
15Así han venido a ser para ti aquellos • con • quienes has trabajado, que han negociado contigo desde tu juventud; cada • cual • vaga por su camino, no hay nadie que • te salve.

