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Números 24 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
25 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Cuando Balaam vio que agradaba al SEÑOR bendecir a Israel, no fue como otras veces a buscar agüeros, sino que • puso su rostro hacia el desierto.
2Y levantó Balaam sus ojos y vio a Israel acampado por tribus; y vino sobre él el Espíritu de Dios.
3Y comenzando su profecía, dijo: Oráculo de Balaam, hijo de Beor, y oráculo del hombre de ojos abiertos;
4oráculo del que escucha las palabras de Dios, del que ve la visión del Todopoderoso; caído, pero con los ojos descubiertos.
5¡Cuán hermosas son • tus tiendas, oh Jacob; tus moradas, oh Israel!
6Como valles que se extienden, como jardines junto al río, como áloes plantados por el SEÑOR, como cedros junto a las aguas.
7Agua correrá de sus baldes, y su simiente estará • junto a muchas aguas; más grande que Agag será • su rey, y su reino será exaltado.
8Dios lo saca de Egipto; es • para él como los cuernos del búfalo. Devorará a las naciones que son • sus adversarios, y desmenuzará sus huesos, y los • traspasará con sus saetas.
9Se agazapa, se echa como león, o como leona ¿quién se • atreverá • a • despertarlo?Benditos los que te bendigan, y malditos los que te maldigan.
10Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y palmoteando, dijo Balac a Balaam: Te llamé para maldecir a mis enemigos, pero he aquí, los • has llenado de bendiciones estas tres veces.
11Ahora pues, huye a tu lugar. Yo dije que te colmaría de honores, pero mira, el SEÑOR te ha privado de honores.
12Y Balaam dijo a Balac: ¿No les • hablé yo también a los mensajeros que me enviaste, diciendo:
13"Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, no podría yo traspasar el mandamiento del SEÑOR para hacer lo bueno o lo malo de mi propia iniciativa. Lo que hable el SEÑOR, eso hablaré "?
14Ahora, mira, me voy a mi pueblo; pero • ven, y • te advertiré lo que este pueblo hará a tu pueblo en los días venideros.
15Y comenzando su profecía, dijo: Oráculo de Balaam, hijo de Beor, y oráculo del hombre de ojos abiertos.
16Oráculo del que escucha las palabras de Dios, y conoce la sabiduría del Altísimo; del • que ve la visión del Todopoderoso, caído, pero con los ojos descubiertos.
17Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca; una estrella saldrá de Jacob, y un cetro se levantará de Israel que aplastará la frente de Moab y derrumbará a todos los hijos de Set.
18Edom será una posesión, también será una posesión Seir, su enemigo; mientras que Israel se conducirá con valor.
19De Jacob saldrá • el que tendrá dominio, y destruirá al remanente de la ciudad.
20Al ver a Amalec, continuó su profecía, y dijo: Amalec fue • la primera de las naciones, pero su fin será destrucción.
21Después vio al ceneo, y continuó su profecía, y dijo: Perdurable es • tu morada, y en la pena está puesto tu nido.
22No obstante, el • ceneo será consumido; ¿hasta cuándo te tendrá cautivo Asiria?
23Y continuando su profecía, dijo: ¡Ay! ¿Quién puede vivir, si • Dios no lo ha ordenado?
24Pero las naves vendrán • de la costa de Quitim, y afligirán a Asiria y afligirán a Heber; pero él también perecerá para siempre.
25Entonces se levantó Balaam y se marchó, y volvió a su lugar; también Balac se fue por su camino.

