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Provérbios 4 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
27 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Oíd, hijos, la instrucción de un padre, y prestad atención para que • ganéis entendimiento,
2porque os doy buena enseñanza; no abandonéis mi instrucción.
3También yo fui hijo para mi padre, tierno y único a los ojos de mi madre,
4y él me enseñaba y me decía: Retenga tu corazón mis palabras, guarda mis mandamientos y vivirás.
5Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; no te olvides ni te apartes de las palabras de mi boca.
6No la abandones y ella velará sobre ti, ámala y ella te protegerá.
7Lo principal es • la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.
8Estímala, y ella te ensalzará; ella te honrará si tú la abrazas;
9guirnalda de gracia pondrá en tu cabeza, corona de hermosura te entregará.
10Oye, hijo mío, recibe mis palabras, y muchos serán • los • años de tu vida.
11Por el camino de la sabiduría te he conducido, por sendas de rectitud te he guiado.
12Cuando andes, tus pasos no serán obstruidos, y si corres, no tropezarás.
13Aférrate a la instrucción, no la sueltes; guárdala, porque ella es • tu vida.
14No entres en la senda de los impíos, ni vayas por el camino de los malvados.
15Evítalo, no pases por él; apártate de él y pasa adelante.
16Porque ellos • no duermen a menos que hagan el mal, y pierden el sueño si no han hecho caer a • alguno • .
17Porque comen pan de maldad, y beben vino de violencia.
18Mas la senda de los justos es • como la luz de la aurora, que va aumentando • en resplandor hasta que • es • pleno día.
19El camino de los impíos es • como las tinieblas, no saben en qué tropiezan.
20Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a mis razones;
21que • no se aparten de tus ojos, guárdalas en medio de tu corazón.
22Porque son • vida para los que las hallan, y salud para todo su cuerpo.
23Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida.
24Aparta de ti la boca perversa, y aleja de ti los labios falsos.
25Miren tus ojos hacia adelante, y fíjese tu mirada en lo que está frente a ti.
26Fíjate en el sendero de tus pies, y todos tus caminos serán establecidos.
27No te desvíes a • la • derecha ni a • la • izquierda; aparta tu pie del mal.

