Antigo Testamentoáudio
Provérbios 18 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
24 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1El que vive aislado busca su propio deseo, contra todo consejo se encoleriza.
2El necio no se deleita en la prudencia, sino sólo • en revelar su corazón.
3Cuando llega el impío, llega también el desprecio, y con la deshonra viene • la afrenta.
4Aguas profundas son • las palabras de la boca del hombre; arroyo que fluye, la fuente de sabiduría.
5No es • bueno mostrar preferencia por el impío, para ignorar al • justo en el juicio.
6Los labios del necio provocan contienda, y su boca llama a los golpes.
7La boca del necio es • su ruina, y sus labios una trampa para • su alma.
8Las palabras del chismoso son • como bocados deliciosos, y penetran hasta • el fondo de las entrañas.
9También el que es negligente en su trabajo es • hermano del que • destruye.
10El nombre del Señor es • torre fuerte, a ella corre el justo y está asalvo.
11La fortuna del rico es • su ciudad fortificada, y como muralla alta en su imaginación.
12Antes de la destrucción el corazón del hombre es altivo, pero a la gloria precede la humildad.
13El que responde antes de escuchar, cosecha • necedad y vergüenza.
14El espíritu del hombre puede soportar su enfermedad, pero el espíritu quebrantado, ¿quién lo puede sobrellevar?
15El corazón del prudente adquiere conocimiento, y el oído del sabio busca el conocimiento.
16La dádiva del hombre le abre caminoy lo lleva ante la • presencia • de los grandes.
17Justo parece • el primero que • defiende • su causa hasta • que • otro • viene y lo examina.
18La suerte pone fin a • las contiendas y decide entre los poderosos.
19El hermano ofendido es • más • difícil • de • ganar • que una ciudad fortificada, y las contiendas son • como cerrojos de fortaleza.
20Con el fruto de su • boca el hombre sacia su vientre, con • el producto de sus labios se saciará.
21Muerte y vida están • en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.
22El que halla esposa halla algo • bueno y alcanza el favor del Señor.
23El pobre habla suplicando, pero el rico responde con dureza.
24El hombre de muchos • amigos se arruina, pero hay amigo más unido que un hermano.

