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Salmos 104 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais

35 versículos · La Biblia de las Américas, 1997

Sl 103SalmosSl 105
1Bendice, alma mía, al SEÑOR. SEÑOR, Dios mío, cuán grande eres •; te has vestido deesplendor y de • majestad,
2cubriéndote deluz como conun manto, extendiendo los cielos como una cortina.
3El es • el quepone las vigas desus altos aposentos en las aguas; el quehace delas nubes su carroza; el queanda sobre las alas del viento;
4que • hace delos vientos sus mensajeros, y • de • las llamas defuego sus ministros.
5El estableció la tierra sobre sus cimientos, para • que • jamás sea sacudida.
6La cubriste conel abismo como con un vestido; las aguas estaban sobre los montes.
7A tu reprensión huyeron; al sonido detu trueno se precipitaron.
8Se levantaron los montes, se hundieronlos valles, al lugar que tú estableciste para ellos.
9Pusiste un límite queno pueden cruzar, para • que • no vuelvan a cubrir la tierra.
10El hace brotar manantiales en los valles, corren entre los montes;
11dan de beber atodas las bestias delcampo, los asnos montesesmitigan su sed.
12Junto aellos habitan las aves delos cielos, elevan sus trinos entre las ramas.
13El riega los montes desde sus aposentos, del fruto desus obras se sacia la tierra.
14El hace brotar la hierba para el ganado, y las plantas para el servicio del hombre, para queél saque alimento de la tierra,
15y vino quealegra el corazón delhombre, para quehaga brillar con aceite su rostro, y alimento quefortalece el corazón delhombre.
16Los árboles delSEÑOR se sacian, los cedros delLíbano que El plantó,
17donde hacen sus nidos las aves, y • la cigüeña, cuya morada está • en • los cipreses.
18Los montes altos son • para las cabras monteses; las peñas son • refugio para los tejones.
19El hizo la luna para medir • las estaciones; el sol conoce el • lugar • de • su ocaso.
20Tú ordenas la oscuridad y se hace denoche, en ella andan todas las bestias delbosque.
21Rugen los leoncillos tras su presa, y buscan de Dios su comida.
22Al salir el sol se esconden, y se echan en sus guaridas.
23Sale el hombre a su trabajo, y a su labor hasta el atardecer.
24¡Cuán numerosas son • tus obras, oh SEÑOR! Con sabiduría las has hecho todas; llena estála tierra detus posesiones.
25He allí el mar, grande y anchuroso, en • el cual hay un hervidero innumerable deanimales tanto • pequeños como grandes.
26Allí surcan las naves, y • el Leviatán quehiciste para jugar en él.
27Todos ellos esperan en ti, para queles • des su comida a su tiempo.
28Tú les das, ellos recogen; abres tu mano, se sacian debienes.
29Escondes tu rostro, se turban; les quitas el aliento, expiran, y vuelven al polvo.
30Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz dela tierra.
31¡Sea para siempre la gloria delSEÑOR! ¡Alégrese el SEÑOR en sus obras!
32El mira a la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean.
33Al SEÑOR cantaré mientras yo viva; cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo exista.
34Séale agradable mi meditación; yo me alegraré en el SEÑOR.
35Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, al SEÑOR. ¡Aleluya!
Salmos 103Salmos 105