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Marcos 9 — Bíblia La Biblia Textual, 3ª Edición | Gospelmais

50 versículos · La Biblia Textual, 3ª Edición

Mc 8MarcosMc 10
1También les decía: De cierto os digo que hay algunos de los que están° aquí, que de ningún modo gustarán la muerte, hasta que hayan visto el reino de Dios venido ya con poder.
2Seis días después, Jesús toma consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los lleva solos aparte a un monte alto, y fue transfigurado° delante de ellos.°
3Sus vestidos se volvieron resplandecientes y tan blancos,° que ningún batanero en la tierra los podría blanquear así.
4Y se les apareció Elías con Moisés, y estaban hablando° con Jesús.
5E interviniendo Pedro, dice a Jesús: Rabbí,° bueno es estarnos aquí. Hagamos tres tabernáculos:° Uno para ti, uno para Moisés y otro para Elías.
6Y no sabía qué más decir,° porque estaban aterrorizados.
7Y apareció una nube que los cubría, y de la nube salió una voz: Éste es mi Hijo amado.° ¡A Él oíd!
8Y súbitamente, al mirar alrededor, ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.
9Al bajar del monte, Jesús les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiera resucitado de entre los muertos.
10Y guardaron el asunto para sí mismos, discutiendo qué significaba° aquello de resucitar de entre los muertos.
11Y le preguntaban, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?°
12Él les dijo: Elías en verdad viene primero a restaurar todas las cosas. Pero ¿no dice la Escritura que el Hijo del Hombre debe padecer mucho y ser despreciado?
13Pero os digo que Elías ya vino, e hicieron con él cuanto quisieron, según está escrito de él.
14Cuando llegaron a los discípulos, vieron una gran multitud alrededor de ellos, y a unos escribas discutiendo con ellos.
15Enseguida, al verlo, todas las multitudes° se asombraron grandemente y corrieron a Él para saludarlo.
16Les preguntó: ¿Qué discutís con ellos?
17Y uno de la multitud le respondió: Maestro, te traje a mi hijo que tiene un espíritu mudo,°
18y dondequiera que lo ataca lo derriba, y echa espumarajos y cruje los dientes y se pone rígido. Y dije a tus discípulos que lo echaran, pero no fueron capaces.
19Respondiendo Él, les dice: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os soportaré? Traédmelo.
20Y se lo llevaron, y al verlo el espíritu, al instante lo convulsionó, y cayó en tierra, y se revolcaba echando espumarajos.
21Y° preguntó a su padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde la niñez,
22y muchas veces hasta lo echaba al fuego y al agua para matarlo.° Pero, si puedes hacer algo, ten° compasión de nosotros y ayúdanos.
23Jesús le dijo: ¿Si puedes?° ¡Todo es posible para el que cree!
24Inmediatamente el padre del muchacho, clamando, dijo: ¡Creo! ¡Ayuda mi poca fe!
25Jesús entonces, viendo que la multitud se agolpaba rápidamente, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, Yo te mando: ¡Sal de él y no entres más en él!
26Y después de gritar y convulsionarlo mucho, salió. Y quedó como muerto, de tal modo que los más decían:° Está muerto.
27Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó; y él se puso en pie.
28Después de entrar en casa, sus discípulos le preguntaban en privado: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo?
29Les dijo: Esta clase no sale sino con oración.°
30Saliendo de allí, deambulaban por Galilea, pero no quería que ninguno lo supiera.°
31Porque enseñaba a sus discípulos y les decía: El Hijo del Hombre será° entregado a traición en manos de hombres y lo matarán, pero después de muerto, a los tres días se levantará.
32Pero ellos no entendían lo dicho, y temían preguntarle.
33Llegaron a Cafarnaum, y estando en la casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais en el camino?
34Pero ellos callaban, porque en el camino discutieron entre sí acerca de quién era mayor.°
35Y después de sentarse, llamó a los doce, y les dice: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos.°
36Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, y tomándolo en brazos, les dijo:
37Cualquiera que en mi nombre reciba a uno de estos niños, a mí me recibe, y cualquiera que me recibe, no me recibe a mí, sino al que me envió.°
38Juan le dijo: Maestro, hemos visto a uno echando demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, pues no andaba con nosotros.
39Pero Jesús dijo: No se lo prohibáis, porque no hay nadie que haga° un milagro° en mi nombre y pueda° enseguida hablar mal de mí,
40porque el que no está contra nosotros, está a favor de nosotros.°
41Cualquiera pues que os dé a beber un vaso de agua,° porque sois del Mesías, de cierto os digo que de ningún modo perderá su recompensa.°
42Cualquiera que cause tropiezo a uno de estos pequeños que creen,° mejor le fuera° si le colgaran al cuello una piedra de molino° de asno y lo echaran al mar.
43Si tu mano te causa tropiezo, córtala, más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al infierno, al fuego inextinguible.°
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45Y si tu pie te causa tropiezo, córtalo, más te vale entrar cojo en la vida, que con los dos pies ser echado al infierno.°
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47Y si tu ojo te causa tropiezo, sácalo, más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que con los dos ojos ser echado al infierno,°
48donde su gusano no muere y el fuego no se extingue.°
49Porque todos serán salados con fuego.°
50Buena es la sal, pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis?° Tened sal en vosotros mismos, y estad en paz unos con otros.
Marcos 8Marcos 10