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1 Samuel 18 — Bíblia La Biblia de las Américas, 1997 | Gospelmais
30 versículos · La Biblia de las Américas, 1997
1Y aconteció que cuando él acabó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada al alma de David, y Jonatán lo amó como a • sí mismo.
2Y Saúl lo tomó aquel día y no lo dejó volver a casa de su padre.
3Entonces Jonatán hizo un pacto con David, porque lo amaba como a • sí mismo.
4Jonatán se quitó el manto que llevaba puesto y se • lo dio a David con sus ropas militares, incluyendo su espada, su arco y su cinturón.
5Y salía David adondequiera que Saúl le enviaba, y • prosperaba; y Saúl lo puso sobre hombres de guerra. Y esto • fue agradable a los ojos de todo el pueblo y también a los ojos de los siervos de Saúl.
6Y aconteció que cuando regresaban, al volver David de matar al filisteo, las mujeres de todas las ciudades de Israel salían cantando y danzando al encuentro del rey Saúl, con panderos, con cánticos • de • júbilo y con instrumentos musicales.
7Las mujeres cantaban mientras tocaban, y decían: Saúl ha matado a sus miles, y David a sus diez miles.
8Entonces Saúl se enfureció, pues este dicho le desagradó, y dijo: Han atribuido a David diez miles, pero a mí me han atribuido miles. ¿Y qué más le falta sino el reino?
9De aquel día en adelante Saúl miró a David con recelo.
10Y aconteció al día siguiente que un espíritu malo de • parte • de • Dios se apoderó de Saúl, y éste • deliraba en medio de la casa, mientras David tocaba el • arpa • con su mano como de costumbre. Saúl tenía • la lanza en la • mano,
11y arrojó Saúl la lanza, pues se dijo: Clavaré a David en la pared. Pero David lo • evadió dos veces.
12Mas Saúl temía a David, porque el SEÑOR estaba con él y se había apartado de Saúl.
13Por tanto, Saúl lo alejó de su presencia • nombrándolo jefe de mil hombres; y salía y entraba al frente de la tropa.
14Y David prosperaba en todos sus caminos, pues el SEÑOR estaba • con él.
15Cuando Saúl vio que él prosperaba mucho, le tuvo terror.
16Pero todo Israel y Judá amaba a David, porque él salía y entraba delante de ellos.
17Entonces Saúl dijo a David: He aquí, Merab, mi hija mayor; te la daré por mujer, con tal que me seas hombre valiente y pelees las batallas del SEÑOR. Porque Saúl se decía: No será mi mano contra él, sino sea contra él la mano de los • filisteos.
18Pero David respondió a Saúl: ¿Quién soy • yo, o qué es • mi vida, o • quién • es • la familia de mi padre en Israel, para • que yo sea yerno del rey?
19Y aconteció que llegado • el • tiempo en que • Merab, hija de Saúl, debía ser dada a David, ésta fue dada por mujer a Adriel el meholatita.
20Y Mical, otra • hija de Saúl, amaba a David. Cuando se lo informaron a Saúl, el asunto le agradó.
21Y Saúl se dijo: Se la daré para que le sirva de lazo y para que la mano de los • filisteos sea contra él. Saúl, pues, dijo a David por segunda vez: Serás mi yerno hoy.
22Entonces Saúl ordenó a sus siervos: Hablad en secreto a David, diciendo: "He aquí, el rey se deleita en ti y todos sus siervos te aman; ahora pues, sé yerno del rey. "
23Y los siervos de Saúl hablaron estas palabras a oídos de David. Pero David dijo: ¿Os parece poca cosa llegar a ser yerno del rey, siendo • yo un hombre pobre y de • poca estima?
24Y los siervos de Saúl le informaron conforme a estas palabras que • David había hablado.
25Entonces Saúl dijo: Así diréis a David: " El rey no desea dote alguna •, sino cien prepucios de los filisteos, para tomar venganza de los enemigos del rey. " Pero Saúl pensaba hacer caer a David por mano de los filisteos.
26Cuando sus siervos contaron a David estas palabras, agradó a David llegar a ser yerno del rey. Y antes que el plazo se cumpliera,
27se levantó David y se fue con sus hombres, y mató a doscientos hombres de • entre • los filisteos. Entonces David trajo sus prepucios y se los dio todos • al rey a fin de ser yerno del rey. Y Saúl le dio a su hija Mical por mujer.
28Cuando Saúl vio y comprendió que el SEÑOR estaba • con David, y que Mical, hija de Saúl, lo amaba,
29temió Saúl aún más a David. Y Saúl fue siempre enemigo de David.
30Y salían los jefes de los filisteos a • campaña •, y sucedía que cada vez que • salían, David se comportaba con más sabiduría que todos los siervos de Saúl, por lo cual su nombre era muy estimado.

